Nervios periféricos y ecografía - Parte I - Pequeñitos pero matones

14-07-2026-Tempo Formación

Los nervios periféricos pequeños son uno de esos grandes olvidados: discretos, muchas veces puramente sensitivos, pero capaces de generar síntomas que desconciertan tanto al paciente como al profesional.

Arrancamos una saga de 4 ediciones donde vamos a meternos de lleno en su anatomía, su exploración y, sobre todo, en cómo identificarlos correctamente con ecografía. Porque sí, verlos cambia completamente la forma en la que entiendes muchos cuadros clínicos… algo así como cuando en Breaking Bad te das cuenta de que Walter White ya no es el bueno de la historia.

Este contenido está extraído del artículo “Ultrasound imaging of small peripheral nerves – a primer for radiologists” de Aakanksha Agarwal et al., publicado en marzo de 2026, y te lo vamos a aterrizar a nuestro terreno: práctico, directo y a la sonda.

¿Empezamos con los primeros?

 

En pantalla, los nervios tienen su propia “firma”: ese patrón en panal de abeja, con fascículos hipoecoicos rodeados por capas más ecogénicas. Una imagen que, cuando la ves bien, ya no la confundes con nada más. Ni con tendones, ni con vasos, ni con tejido conectivo.

Nervios periferico Tempo Formacion Ecografia 1.jpg

Diagrama esquemático que ilustra la arquitectura en “panal de abeja” de los nervios cuando se visualizan en corte transversal (amarillo – epineuro; morado – perineuro; naranja – endoneuro). La imagen de la derecha muestra la arquitectura normal en panal del nervio mediano (asterisco), con un epineuro ecogénico.

 

Primero siempre en eje corto, siguiendo el nervio como si fuera un mapa. Y luego, si algo no cuadra, te pasas al eje largo para ver ese patrón fibrilar más longitudinal.

Nervios periferico Tempo Formacion Ecografia 2.jpg

Imagen longitudinal del nervio mediano (amarillo) y del tendón flexor subyacente (verde) dentro del túnel carpiano. El radio distal (R) y el escafoides (S) pueden observarse en la entrada. Obsérvese el aspecto tubular del nervio, en contraste con la apariencia fascicular lineal del tendón subyacente.

 

Y aquí viene uno de los clásicos que nos la juega a todos: la anisotropía. Basta con inclinar ligeramente la sonda para que el nervio pase de verse perfecto a parecer patológico. Literalmente, puedes “inventarte” una lesión sin darte cuenta. Por eso, mantener el haz perpendicular y comparar con el lado contralateral no es un consejo… es casi una norma de supervivencia.

Nervio cutáneo antebraquial medial

Para visualizar el nervio cutáneo antebraquial medial la clave es muy sencilla: su relación con la vena basílica.

En la práctica, cuando colocas la sonda en el brazo medio, el nervio aparece justo al lado de la vena. De hecho, esta relación es tan constante que se ha demostrado que puede identificarse prácticamente en el 100% de los casos usando este landmark. Aquí, el Doppler se convierte en tu mejor aliado para no confundirte: vaso con flujo… nervio sin él.

Este nervio, que nace del cordón medial del plexo braquial (C8–T1), desciende acompañado de la basílica dentro de la fascia braquial antes de dividirse hacia la cara volar y cubital del antebrazo.

¿Qué podemos esperar de este nervio? Desde neuropatías tras venopunciones, hasta reconstrucciones quirúrgicas o bloqueos ecoguiados, donde conocer exactamente su localización marca la diferencia.

Nervios periferico Tempo Formacion Ecografia 3.jpg

El nervio cutáneo antebraquial medial (flecha amarilla) puede identificarse adyacente a la vena basílica (azul) dentro del tejido subcutáneo, superficial a la fascia muscular. La posición de la sonda se muestra en la imagen insertada. Se debe tener cuidado de aplicar una presión mínima con la sonda para poder identificar la vena basílica.

 

Nervio cutáneo antebraquial lateral

El nervio cutáneo antebraquial lateral tiene otro compañero de viaje, algo así como Frodo y Sam, pero en este caso es la vena cefálica.

Colocas la sonda en el pliegue del codo, identificas el tendón del bíceps en el centro, la arteria braquial medial… y justo al lado, lateral al tendón, aparece el nervio. Pequeño, sí. Pero constante.

Desde ahí, sigue un recorrido bastante superficial por el antebrazo radial, lo que lo hace especialmente vulnerable. Y aquí viene algo curioso: muchas de sus lesiones no vienen de grandes traumatismos, sino de cosas tan “inofensivas” como una venopunción mal localizada. Un gesto cotidiano… que puede acabar dando síntomas bastante molestos.

En ecografía, cuando algo no va bien, el nervio empieza a cambiar: se ve más grueso, más hipoecoico, menos organizado. Y si quieres ir un paso más allá, el movimiento manda. Con la pronosupinación puedes ver cómo el tendón del bíceps interactúa con él… y en algunos casos, incluso atraparlo en directo.

Nervios periferico Tempo Formacion Ecografia 4.jpg

El nervio cutáneo antebraquial lateral (círculo amarillo) se identifica en la fosa antecubital, adyacente a la vena cefálica (A y B).

Obsérvese la posición de la sonda en la imagen insertada.

La imagen C demuestra engrosamiento del LABC (flecha azul) en un paciente tras reparación del tendón del bíceps, en comparación con el nervio contralateral normal en la imagen D.

La flecha naranja señala una cicatriz focal de la piel suprayacente en la imagen C, indicativa de una intervención quirúrgica previa.

 

Rama superficial del nervio radial

La rama superficial del nervio radial te explica muchos cuadros que antes parecían “raros”. Especialmente en casos como el síndrome de Wartenberg, donde el problema no está en grandes estructuras… sino en algo mucho más sutil.

En ecografía, este nervio se deja seguir bastante bien si sabes por dónde empezar. Aparece por debajo del tendón del braquiorradial, muy cerquita de la vena cefálica, que vuelve a ser ese faro que te guía durante la exploración. Desde ahí, puedes seguir su recorrido distal hasta verlo emerger y hacerse más superficial.

Y aquí es donde la historia se pone interesante. Porque en su trayecto, el nervio atraviesa la fascia y acaba pasando justo por encima del primer compartimento extensor, una zona donde no es raro que acabe comprimido o irritado… sobre todo en pacientes tratados por una De Quervain.

Nervios periferico Tempo Formacion Ecografia 5.jpg

Las imágenes A y B muestran la rama superficial del nervio radial (amarillo) normal en el antebrazo distal, mientras discurre en el plano subcutáneo, curvándose sobre el radio distal (R) y situándose superficial y lateral al músculo braquiorradial distal (rojo).

Las imágenes C y D muestran una lesión ocupante de espacio hipoecoica (M) en íntimo contacto con la rama superficial del nervio radial (SBRN) (flecha amarilla) y el nervio interóseo posterior (flecha verde), justo distal a su origen del nervio radial en el antebrazo proximal.

La imagen E muestra un engrosamiento focal del SBRN (flecha amarilla) a nivel de la muñeca, superficial a los tendones del primer compartimento extensor (flecha roja), los cuales presentan un leve derrame compatible con tenosinovitis de De Quervain.

 

Y hasta aquí esta primera parada.

Tres nervios, varios “ojos clínicos” abiertos… y probablemente ya estés mirando algún antebrazo distinto a como lo hacías hace 10 minutos.

Pero tranquilo… que esto no se queda aquí. Esto acaba de empezar.

En la siguiente edición seguimos sacando nervios “de la sombra” y llevándolos a la pantalla. Así que no guardes la sonda muy lejos…

Que como en toda buena saga, lo mejor lo muestra la eco.

Entradas recientes

Nervios periféricos y ecografía - Parte I - Pequeñitos pero matones

Tendón distal del bíceps y ecografía Parte II - The Radial Arc

Tendón distal Bíceps - Parte I - The Radial Arc

Sindesmosis tibioperonea y ecografía

Patología del tendón glúteo menor y ecografía