Dolores en la región de la ingle y ecografía - Parte 2
10-05-2026-Tempo Formación
En la primera parte nos quedamos en el canal inguinal, desmontando la idea de que todo bulto o dolor en la ingle es una hernia. Spoiler: no lo es. Y vimos que, si uno mira un poco más allá de lo evidente, empiezan a salir más sospechosos de los esperados.
Seguimos basándonos en el artículo “Beyond the hernia in groin ultrasound” de Karthik M. Vasudeva et al., pero hoy cambiamos de escenario. Dejamos atrás el canal inguinal y nos metemos en un terreno especialmente conflictivo: la región aductora y la sínfisis púbica. Ese sitio donde el dolor nunca se explica bien y siempre parece venir “de más adentro”.
Aquí ya no hay bultos ni pistas . Hay tendones, inserciones castigadas y estructuras pequeñas que, cuando se enfadan, lo hacen en serio. Especialmente en pacientes activos, esta zona tiene tendencia a convertirse en el típico dolor que nadie termina de entender…
Así que hoy toca eso: ordenar el caos de la región aductora y la sínfisis.
Abróchate la sonda, que aquí el dolor inguinal se vuelve especialmente creativo.
Las roturas musculares y las tendinopatías alrededor de la cadera y de la sínfisis púbica pueden producir dolor inguinal tanto agudo como crónico. Es una presentación clínica muy habitual en deportistas, ya sea tras una lesión aguda o como resultado de sobrecarga.
La valoración ecográfica de los tendones aductores se realiza colocando la sonda en la cadera en abducción y rotación externa. El transductor se posiciona sobre la sínfisis púbica, explorando tanto en plano transversal como longitudinal. De forma simultánea, se evalúa también la aponeurosis del recto abdominal y del aductor largo, ya que forman un complejo anatómico estrechamente relacionado.
Los tendones que se analizan incluyen el aductor largo, aductor corto, aductor mayor, pectíneo y grácil. El aductor largo se continúa con la aponeurosis del recto abdominal y se origina en el borde inferior de la rama superior del pubis. El pectíneo nace en la cresta púbica, en una posición superolateral respecto al origen del aductor largo, mientras que el aductor corto y el aductor mayor lo hacen justo por detrás. El grácil, por su parte, es un tendón fino y superficial que se origina en la porción inferior de la sínfisis púbica y en el arco púbico superior.
Dentro del grupo medial, los tendones del grácil y del aductor largo son los que muestran mayor predisposición a lesionarse, probablemente por su papel protagonista en gestos repetidos de carga y tracción. Una zona donde todo converge y donde, como en El Señor de los Anillos, muchos caminos distintos acaban pasando por el mismo punto clave.

En ecografía, la tendinopatía de los aductores se caracteriza por engrosamiento del tendón, hipoecogenicidad y pérdida del patrón fibrilar normal. Cuando el proceso es de larga evolución, pueden aparecer calcificaciones dentro del tendón o en su origen, con o sin aumento de la vascularización.
Las roturas parciales o completas se manifiestan como defectos anecoicos, con desaparición del patrón fibrilar del músculo afectado o falta de movimiento en el punto de inserción miofibrilar. El problema es que, en fase aguda, el hematoma puede montar tanto ruido que delimitar bien la rotura se vuelve complicado… como intentar ver el fondo de una piscina cuando alguien acaba de tirarse de bomba.
Un truco sencillo pero muy útil es ejercer presión directa con el transductor sobre el tendón, lo que ayuda a confirmar el punto exacto de la lesión y a estimar de forma aproximada su extensión. A veces, el tendón no se queja hasta que le preguntas justo donde duele.

Tendinopatía de los aductores:
La imagen ecográfica longitudinal en modo B a nivel de la rama superior del pubis muestra focos ecogénicos en el origen del aductor izquierdo, compatibles con tendinosis.
La sínfisis púbica debe evaluarse de forma sistemática en busca de derrame articular, hipertrofia sinovial o irregularidades óseas. Son hallazgos que, cuando aparecen, ayudan a explicar cuadros de dolor inguinal persistente que no encajan solo con patología tendinosa.
Además, la presencia de una discontinuidad ósea o de un callo en la rama superior del pubis debe hacer saltar las alarmas ante la posibilidad de una fractura. Detalles pequeños, pero decisivos, que recuerdan que en esta región no todo el dolor viene del músculo o del tendón… a veces el problema está literalmente en los cimientos.

(a) La imagen ecográfica en modo B a nivel de la sínfisis púbica en un jugador joven de rugby con dolor inguinal muestra irregularidad de la sínfisis púbica izquierda (flecha blanca continua).
(b) La imagen correspondiente de RM coronal ponderada en T2 con supresión grasa muestra cambios edematosos de la médula ósea parasinfisaria, compatibles con osteítis púbica.
Y hasta aquí la segunda parte de este viaje por la ingle. Ha sido más corta que la anterior, sí… pero igual de importante. Porque entender la región aductora y la sínfisis púbica es muchas veces la diferencia entre dar vueltas en círculo o encontrar por fin el origen del dolor.
Pero la historia continúa.
En la siguiente publicación nos adentramos en un nuevo territorio:
Patologías en la región inguinal superficial y el muslo proximal.
Un escenario donde nervios, vasos y tejidos superficiales entran en juego, y donde el diagnóstico puede cambiar por completo si sabes dónde mirar.
Como en Star Wars, esto no era el final…
era solo el punto exacto en el que la aventura se pone realmente interesante.