Diagnóstico diferencial del codo y ecografía - Parte II
30-01-2026-Tempo Formación
El dolor medial de codo no siempre tiene una única cara. Aunque en la primera parte de esta serie nos centramos en las dos grandes sospechosas —la epicondilitis medial y la neuropatía del nervio cubital—, sabemos que en toda buena investigación hay que mirar más allá de los sospechosos habituales.
En esta segunda entrega, también basada en el artículo Ultrasonographic Differential Diagnosis of Medial Elbow Pain, de Min Jeong Cho, damos un paso más y exploramos otras dos causas que, aunque menos frecuentes, pueden ser igual de problemáticas: las lesiones del ligamento colateral medial (UCL) y la neuropatía del nervio cutáneo medial antebraquial (MACN).
Como si de una secuela bien escrita se tratase, esta segunda parte completa la historia clínica y ecográfica del codo, para que no se nos escape ningún detalle.
¿Listos para seguir afinando el ojo ecográfico? Vamos allá.
Lesión del Ligamento Colateral Medial (UCL): cuando el dolor medial no es tendinoso ni neurológico
Cuando un paciente —especialmente deportista— se presenta con dolor en la parte interna del codo, muchas veces se piensa en epicondilitis medial o en atrapamiento del nervio cubital. Sin embargo, hay un tercer sospechoso que no siempre se tiene en cuenta: el ligamento colateral medial del codo, también conocido como UCL (ulnar collateral ligament).
Este ligamento está compuesto por tres bandas. Pero si tuviéramos que poner el foco ecográfico en una sola, sería en la banda anterior, que actúa como principal barrera contra el estrés en valgo sobre el codo. ¿Cuándo aparece ese estrés? Durante actividades de lanzamiento o golpeo por encima de la cabeza, como en el béisbol, tenis, golf o voleibol. En casos agudos, los pacientes pueden incluso referir una sensación de “pop” seguida de dolor inmediato e incapacidad para continuar la actividad.

Varón de 27 años que presenta dolor en la cara medial del codo derecho, iniciado mientras realizaba flexiones.
El paciente tenía antecedentes de lesión del codo medial derecho sufrida durante la práctica de gimnasia en la escuela secundaria.
A. La ecografía dinámica puede realizarse con el brazo del paciente en abducción y el codo flexionado. El transductor debe visualizar el ligamento colateral cubital y el espacio articular medial, mientras el explorador aplica una fuerza en valgo presionando el antebrazo o la mano del paciente para provocar la apertura del espacio articular medial del codo.
B–E. Se presentan imágenes ecográficas dinámicas con estrés en valgo de ambos codos para comparación.
B. La imagen en eje largo del codo medial izquierdo normal muestra el ligamento colateral cubital (flechas) con un aspecto hipoecoico debido a un artefacto de anisotropía.
C. Al aplicar estrés en valgo, el ligamento colateral cubital (flechas) se tensa, aparece hiperecogénico y muestra una apariencia fibrilar normal. Nótese que el espacio articular medial presenta escasa variación con el estrés en valgo.
D. La imagen en eje largo obtenida del codo medial derecho lesionado revela engrosamiento y cambio hipoecoico del ligamento colateral cubital (flechas).
E. Con la aplicación de estrés en valgo, el espacio articular medial se ensancha, con una diferencia superior a 2 mm. Obsérvese el hundimiento focal (punta de flecha) del músculo flexor suprayacente dentro del espacio articular ensanchado, lo que indica discontinuidad del ligamento colateral cubital.
ME: epicóndilo medial; U: cúbito (ulna).
En ecografía, esta banda se visualiza como una estructura fibrilar, hiperecogénica y compacta, con una disposición en abanico o cordón, que va desde la cara inferior del epicóndilo medial hasta el tubérculo del cúbito. Aplicar estrés en valgo durante la exploración tensa las fibras y mejora su definición, reduciendo el efecto de anisotropía. Aquí, muchos ligamentos lesionados también lo hacen con las fibras aparentemente “intactas” si no se los explora en movimiento.
¿Qué nos puede indicar una lesión?
- Roturas parciales: engrosamiento, zonas hipoecoicas, márgenes poco definidos o discontinuidad focal.
- Roturas completas: pérdida de continuidad de las fibras, con o sin colecciones líquidas periligamentosas.
- Cambios crónicos: laxitud sin rotura clara, especialmente en atletas con uso repetitivo.
- En adolescentes: presencia de fragmentos óseos de avulsión en el epicóndilo medial.
La ecografía dinámica es clave. Una apertura de más de 3 mm o un cambio mayor a 1 mm entre reposo y estrés puede ser patológico. Eso sí, con precaución: jugadores profesionales asintomáticos pueden mostrar hasta 4 mm de apertura, o asimetría entre brazo dominante y no dominante.
Neuropatía del Nervio Cutáneo Medial del Antebrazo (MACN)
A veces, en la exploración del dolor medial de codo, se nos escapa una estructura que —aunque pequeña y puramente sensitiva— puede ser la clave del diagnóstico. Hablamos del nervio cutáneo medial del antebrazo, o MACN por sus siglas en inglés. Este nervio, como un personaje secundario que de repente se vuelve protagonista (¿alguien dijo Stranger Things y su querido Will?), no tiene función motora, pero sí es el encargado de transmitir la sensibilidad cutánea del antebrazo medial.
El MACN nace del cordón medial del plexo braquial y desciende en íntima relación con la arteria axilar, hasta que perfora la fascia profunda acompañado por la vena basílica, con la que continúa su recorrido hacia distal. A mitad del brazo suele dividirse en dos ramas: una anterior y otra posterior. Este trayecto hace que sea fácilmente identificable mediante ecografía si seguimos la vena basílica y colocamos el transductor sobre el tejido subcutáneo, en la cara anteromedial del codo, justo medial al músculo bíceps braquial.

Representación esquemática de la anatomía, la colocación del transductor y la imagen ecográfica correspondiente del nervio cutáneo antebraquial medial en el codo derecho.
A. El nervio cutáneo antebraquial medial discurre junto a la vena basílica y medial al músculo bíceps, que puede utilizarse como referencia anatómica para localizar el nervio.
B. La imagen ecográfica correspondiente muestra el músculo bíceps braquial (Bíceps), el braquial, la vena braquial (V), la arteria braquial (A), el nervio mediano (M) y la rama anterior del nervio cutáneo antebraquial medial (línea discontinua).
Su neuropatía no es rara… pero sí frecuentemente iatrogénica: punciones venosas, infiltraciones para tratar una epicondilitis o incluso durante la liberación quirúrgica del túnel cubital pueden provocar lesión del MACN. Los pacientes suelen consultar por dolor, parestesias o adormecimiento sobre el codo medial y el antebrazo. En estos casos, la imagen puede no mostrar alteraciones llamativas del nervio. Sin embargo, una maniobra de Tinel ecoguiada, comprimiendo suavemente con el transductor, puede ayudar a desencadenar los síntomas y confirmar la sospecha.
En algunos reportes incluso se ha documentado un fenómeno curioso: el “snapping” sintomático del MACN sobre el epicóndilo medial durante la flexo-extensión del codo. Por tanto, en casos de sospecha clínica, merece la pena hacer una exploración dinámica y no dar por “normal” lo que no se mueve… o se mueve demasiado.
Como bien dijo una vez el tío Ben a Peter Parker: “Una gran eco conlleva un gran clínico”. Porque cuando el dolor medial de codo entra en escena, no siempre está claro quién es el verdadero villano: ¿un ligamento? ¿Un nervio? ¿Un tendón al límite?
En esta segunda parte de nuestra historia, hemos desvelado dos sospechosos menos frecuentes, pero igual de importantes: la lesión del ligamento colateral medial y la neuropatía del nervio cutáneo medial antebraquial. Ambos pueden camuflarse entre los clásicos del dolor de codo, pero con una sonda en mano y algo de paciencia, la imagen siempre acaba hablando.
Así que ya lo sabes. No todo es lo que parece… y como en toda buena saga, lo interesante está en los detalles.