Nervio cutáneo lateral antebrazo y ecografía

11-01-2026-Tempo Formación

Continuamos con esta serie basada en el artículo “High-Resolution Ultrasound of Clinically Relevant Sensory Nerves of the Arm and the Forearm” de Federico Zaottini et al.

Ya hemos visto la importancia del nervio cutáneo medial del brazo y del antebrazo, dos estructuras pequeñas pero con gran implicancia clínica.

En esta tercera parte, nos dirigimos hacia el lado lateral del antebrazo para explorar al nervio cutáneo lateral del antebrazo, una rama terminal del nervio musculocutáneo que, aunque menos mencionada, puede ser origen de síntomas sensitivos muy localizados y suele ser pasada por alto en la evaluación clínica.

El nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) es la rama terminal del nervio musculocutáneo y está compuesto exclusivamente por fibras sensitivas. El nervio musculocutáneo se origina de las raíces C5 a C7 y del cordón lateral del plexo braquial. Tras emitir ramas motoras hacia los músculos bíceps y braquial anterior, y luego de atravesar el músculo coracobraquial, sus fibras sensitivas terminales se dirigen en sentido medial a lateral, a través del plano fascial entre el bíceps y el braquial, hacia el tendón del bíceps.

El LCNF emerge por debajo del borde lateral del músculo bíceps, cerca de la línea interepicondílea del húmero. Se han descrito variantes anatómicas, incluyendo su origen en el nervio mediano o incluso un trayecto anómalo a través del tendón del bíceps. En este nivel, atraviesa la fascia entre la vena cefálica y el tendón del bíceps, siendo más frecuentemente visible medial y profundo respecto a la vena cefálica.

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Disección anatómica con correlación ecográfica del nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) en el tercio distal del brazo.

La disección anatómica en A muestra el LCNF (cabezas de flecha blancas) entre el braquial y el bíceps (este último desplazado radialmente).

En B, la imagen ecográfica demuestra el LCNF (flecha blanca) en la misma disposición anatómica que en A.

La imagen ecográfica en C se obtiene más distal, donde el LCNF atraviesa la fascia en el lado lateral del tendón del bíceps (BT), medial a la vena cefálica (CV).

En D, se presenta la disección anatómica correspondiente del LCNF, tal como se observa en la imagen ecográfica B.

 

A nivel distal, el nervio se bifurca en dos ramas terminales: anterior y posterior.

- La rama posterior desciende por detrás de la vena cefálica para inervar las regiones lateral y posterior del antebrazo, extendiéndose hasta la muñeca e incluso, en ocasiones, hasta el primer espacio interdigital. Esta rama casi siempre se anastomosa con una rama sensitiva del nervio radial a nivel de la estiloides radial. También se han descrito interconexiones con ramas del nervio cutáneo posterior del antebrazo (PCNF) en la zona posterolateral.

- La rama anterior sigue el trayecto del tronco principal, anterior a la vena cefálica, y se divide en múltiples ramas pequeñas que inervan la piel de la cara anterolateral del antebrazo, pudiendo llegar incluso a la eminencia tenar. A nivel de la muñeca, también se anastomosa con la rama sensitiva del nervio radial.

Diversos estudios anatómicos han analizado la relación entre el LCNF y la vena cefálica, los patrones de anastomosis con el nervio radial y su posición con respecto al epicóndilo lateral, buscando así establecer zonas quirúrgicas seguras o definir estrategias para su uso en injertos sensoriales.

3. Nervio cutáneo lateral antebrazo.png

Disección anatómica con correlación ecográfica del nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) en el tercio medio y distal del antebrazo.

La imagen A muestra el LCNF (flechas delineadas) en una localización suprafascial, superficial al músculo braquiorradial (BRad) y cruzando ventralmente la vena cefálica (asterisco negro).

En B, la imagen ecográfica obtenida al mismo nivel de la disección anatómica en A, de forma perpendicular al eje longitudinal del antebrazo, muestra las ramas del LCNF (flechas delineadas) entre dos ramos de la vena cefálica (CV), superficial a la fascia profunda (flechas blancas). A este nivel, el LCNF está separado de la rama sensitiva del nervio radial (punta de flecha blanca), la arteria radial (RA) y la vena radial (RV) por el músculo braquiorradial (BRad).

En C, la imagen ecográfica se obtiene distalmente a la intersección entre el abductor largo del pulgar (ABD) y el extensor radial largo del carpo (ECRL). El corte demuestra el LCNF (flecha delineada) y la rama sensitiva del nervio radial (puntas de flecha blancas) superficial a la fascia profunda, ambos a la misma profundidad que la vena cefálica (CV). De hecho, en el tercio distal del antebrazo, la rama sensitiva del nervio radial perfora la fascia entre el ECRL y el tendón del braquiorradial (elipse discontinua) para convertirse en una estructura suprafascial.

Obsérvese la estrecha proximidad anatómica entre el LCNF y la arteria y venas radiales (RA y RV).

En D, la disección anatómica muestra la relación espacial de la rama sensitiva del nervio radial (cabezas de flecha negras), la vena cefálica (asterisco negro), el tendón del braquiorradial (BRad) y el extensor radial largo del carpo (ECRL).

ABD: abductor largo del pulgar; FDS: flexor superficial de los dedos.

 

Uno de estos enfoques fue propuesto por Beldner et al., quienes dividieron el antebrazo en dos zonas:

- Zona I: desde la línea interepicondílea hasta el borde proximal donde se cruzan los tendones del abductor largo del pulgar y extensor corto del pulgar con los extensores radiales del carpo.

- Zona II: distal a ese cruce.

En la Zona I, el LCNF se ubica superficial a la fascia del antebrazo, dentro del mismo plano que la vena cefálica, aunque su posición exacta puede variar: puede estar profundo, volar, radial o medial respecto a la vena. En esta zona suele presentarse como un solo tronco, aunque ocasionalmente se observan dos o más ramas.

Aquí es donde los cirujanos deben estar especialmente atentos, ya que procedimientos como resecciones de neuromas o fijaciones externas por fracturas radiales en la región dorsorradial pueden comprometer esta estructura.

Como ocurre con los clones en Star Wars, que pueden parecer idénticos pero tienen diferencias clave, en esta región el LCNF y la rama sensitiva del nervio radial comparten plano y proximidad, pero siguen trayectorias distintas. En la Zona II, ambas ramas se ubican en el mismo plano superficial que la vena cefálica, tras perforar la fascia.

Finalmente, en el cuarto distal del antebrazo, las ramas distales del LCNF se vuelven más superficiales y se sitúan muy cerca de la arteria radial, lo que hace aún más delicada su exploración… y su preservación quirúrgica.

Para explorar el LCNF mediante ecografía, el paciente debe colocarse sentido frente al explorador, con el brazo y antebrazo extendidos y en supinación, apoyados cómodamente sobre la camilla.

La sonda se coloca inicialmente sobre el tercio distal del músculo bíceps braquial, con el objetivo de identificar la unión miotendinosa. Al deslizar la sonda en dirección distal, se visualiza el tendón del bíceps, y en ese mismo nivel es posible observar la estructura fascicular del LCNF, situada entre el tendón del bíceps (medial) y la vena cefálica (lateral).

Para evitar que la compresión de la piel colapse la vena es recomendable aplicar una cantidad generosa de gel y realizar una presión muy suave con la sonda.

Una vez localizado el nervio en la fosa antecubital, se puede trazar su trayecto en dirección distal, observando su patrón de ramificación, que suele dividirse en ramas anterior y posterior, visibles hasta la muñeca, siempre en una ubicación suprafascial.

De forma similar, desde la fosa antecubital, el LCNF puede seguirse en sentido proximal, por el plano fascial entre el bíceps braquial y el braquial anterior, hasta alcanzar la unión con las ramas motoras hacia estos músculos, formando el nervio musculocutáneo.

4. Nervio cutáneo lateral antebrazo.png

Neuropatía del nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) en un paciente con rotura distal del tendón del bíceps no reparada, a las 2 semanas del traumatismo.

A. La imagen ecográfica transversal muestra el LCNF (punta de flecha) situado en estrecha proximidad al muñón proximal retraído del tendón del bíceps (flecha). El nervio aparece alterado, con un epineurio anormalmente engrosado e hiperecogénico, consecuencia de los cambios traumáticos. Obsérvese el engrosamiento hipoecoico postraumático de la fascia braquial (puntas de flecha vacías) como manifestación de los cambios edematosos fasciales. BRad: braquiorradial.

B. La imagen axial en RM ponderada en T2 tSE con supresión grasa del mismo paciente, obtenida unos centímetros proximal al nivel de la imagen A, demuestra un LCNF ligeramente aumentado de tamaño (punta de flecha) discurriendo entre el tendón del bíceps (flecha) y la vena cefálica (CV). El nervio se encuentra inmerso en un área de edema de partes blandas que se extiende desde el nivel de la rotura tendinosa hasta la unión miotendinosa proximal.

 

La importancia clínica del LCNF está ampliamente reconocida. Por su proximidad al borde lateral del tendón del bíceps braquial en su punto de emergencia, se han documentado lesiones a este nivel, tanto en deportistas por sobreuso, como en la población general tras roturas del tendón del bíceps.

5. Nervio cutáneo lateral antebrazo.png

Neuropatía del nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) debido a atrapamiento posquirúrgico dentro del tendón del bíceps reparado.

Las imágenes (A, B, C y D) se obtuvieron mediante barrido de proximal a distal a lo largo del trayecto proximal del tendón del bíceps reparado (flechas delineadas) a los 30 días de la cirugía. El paciente fue remitido a evaluación ecográfica por persistencia de dolor urente y parestesias en la cara lateral del antebrazo tras la intervención.

En A, el LCNF (puntas de flecha blancas) aparece tumefacto pero permanece en su localización normal en el lado lateral de un tendón del bíceps notablemente aumentado de tamaño y heterogéneo.

En B y C, el LCNF se observa progresivamente traccionado—primero de forma superficial y posteriormente medial—en relación con el tendón del bíceps, hasta quedar completamente incluido y atrapado dentro del tejido fibrosado y degenerado del tendón, como se aprecia en D.

 

Su trayecto anatómico lo hace especialmente vulnerable a lesiones iatrogénicas durante procedimientos quirúrgicos en el codo y la muñeca. Además, puede sufrir atrapamiento nervioso en el punto donde perfora la fascia profunda para hacerse subcutáneo, una localización crítica para el desarrollo de neuropatías compresivas.

6. Nervio cutáneo lateral antebrazo.png

En la imagen A, la ecografía obtenida a nivel de la muñeca en un paciente con aparición reciente de una masa muestra un quiste sinovial ventral de muñeca (asterisco) que penetra en una rama distal del nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF). El nervio aparece relleno de líquido a lo largo de un tramo extenso.

En la imagen B, el corte ecográfico en la posición 1 (indicada en la imagen A) muestra el LCNF normal (punta de flecha blanca) situado superficial al músculo braquiorradial (BRad).

La imagen C corresponde al corte en la posición 2 (desde la imagen A), donde la lesión quística (flecha delineada) se observa invadiendo el epineurio del LCNF y desplazando radialmente los fascículos nerviosos (punta de flecha blanca).

En la imagen D, correspondiente a la posición 3 de la imagen A, el quiste sinovial (asterisco blanco), con presión adicional aplicada por el transductor, comprime la arteria radial (flecha delineada) en su superficie inferior. Los fascículos del LCNF (punta de flecha blanca) se observan profundos al quiste.

RA: arteria radial.

 

Una de sus relaciones anatómicas más delicadas es con la vena cefálica, lo que lo convierte en una víctima potencial durante venopunciones en la fosa antecubital, una práctica frecuente que puede pasar factura si no se identifica adecuadamente el nervio.

Y como si fuera uno de los accesorios reutilizables del agente 007, el LCNF también tiene usos terapéuticos: se emplea ocasionalmente como nervio donante para injertos sensoriales en defectos distales a la muñeca y se utiliza en algunos bloqueos anestésicos regionales.

El nervio cutáneo lateral del antebrazo (LCNF) es uno de esos héroes silenciosos del sistema nervioso periférico: discreto, pero con un papel clave en la sensibilidad del antebrazo. Puede lesionarse al sacar sangre, al operar un codo o incluso al romperse el bíceps… y lo peor es que a menudo nadie se acuerda de él hasta que empieza a quejarse. Pero con una buena ecografía y un poco de atención, se convierte en un nervio fácil de localizar, explorar y proteger.

Eso sí, no bajemos la guardia todavía…

Porque ¡aún nos queda una última parada en esta saga de nervios sensitivos!

En la cuarta y última entrega, nos sumergiremos en el recorrido del nervio cutáneo posterior del antebrazo, ese que vigila discretamente la parte trasera del show... y que también tiene mucho que contar.

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